
La vulnerabilidad del sistema eléctrico en Gran Canaria ha saltado al primer plano del debate parlamentario. La diputada del Grupo Socialista Canario, Alicia Vanoostende, ha registrado una pregunta (1L/PO/C-6387) dirigida al consejero de Transición Ecológica y Energía, solicitando detalles urgentes sobre la instalación de un buque tipo Powership para paliar la emergencia energética en la isla.
Tras una década operando sin margen de maniobra, Gran Canaria se enfrenta a una situación crítica. Con una producción media de 400 MW y picos de hasta 550 MW, Red Eléctrica de España ya ha advertido al Ejecutivo regional sobre la falta de seguridad en el suministro. La obsolescencia de las centrales actuales ha forzado al Gobierno a buscar soluciones externas para evitar un colapso similar al vivido recientemente en La Gomera.
El plan, que ya ha iniciado trámites en la Autoridad Portuaria de Las Palmas, consiste en la contratación de una planta flotante del grupo turco Karadeniz Holding. Estas son las claves técnicas de la infraestructura: Una potencia mínima de 125 MW, seis motores alternativos capaces de operar con combustibles líquidos (LSFO y gasóleo) y una línea subterránea de 66kV hasta la subestación del Muelle Grande.
A pesar de que esta medida se ampara en la Declaración de Emergencia Energética aprobada en octubre de 2023, el proyecto ha generado interrogantes. En un consejo de administración del Puerto de Las Palmas, se acordó pedir al Gobierno canario información adicional ante la magnitud de la infraestructura. La diputada Vanoostende busca que el Gobierno aclare los plazos de ejecución y las garantías de seguridad de esta convocatoria pública de emergencia, diseñada para dotar de potencia adicional gestionable a los sistemas de Tenerife, Gran Canaria y Fuerteventura.
Noticia escrita por Gara H. Vega. Editado y verificado por José L. Jiménez. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.














