
El portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Sebastián Franquis, ha lanzado una ofensiva política desde Valverde, acusando al Gobierno de Canarias de presentar unas cuentas para 2026 que «no tienen proyecto» para El Hierro. Durante una visita institucional para evaluar la realidad de las islas no capitalinas, los socialistas alertaron de que el Proyecto de Presupuestos ignora demandas históricas en pilares básicos como la sanidad y la educación. Para la formación, esta falta de planificación no es solo un déficit de gestión local, sino una señal de alarma sobre la incapacidad del Ejecutivo regional para articular una verdadera cohesión territorial en el archipiélago.
La preocupación central se focaliza en infraestructuras críticas que parecen haber quedado en el «limbo» administrativo. La presidenta accidental del Cabildo, Ana González, puso nombre propio a estas carencias: la necesaria ampliación de los centros de salud de la isla y la alarmante situación del IES Garoé, cuyas deficiencias marcan un inicio de curso escolar deficitario. Desde el punto de vista de la gobernanza europea, este escenario es peligroso; si el presupuesto autonómico no dota estas partidas, Canarias corre el riesgo de no poder certificar el gasto ante la Comisión Europea, perdiendo potencialmente el cofinanciamiento del Programa FEDER 2021-2027.
A la crisis de servicios públicos se suma el desafío de la vivienda, que en El Hierro adquiere tintes de emergencia debido a la limitada oferta y la orografía insular. El PSOE sostiene que, sin una inversión decidida reflejada en el presupuesto de 2026, la isla se enfrenta a un estrangulamiento demográfico y económico. El análisis de Franquis es tajante: de nada sirven las competencias exclusivas en bienestar social si la realidad presupuestaria no acompaña a las necesidades de la «frontera sur» de la Unión Europea, dejando a la población herreña en una situación de vulnerabilidad frente a las islas capitalinas.
La agenda socialista en la isla también incluyó una dimensión social y de gestión pública, con reuniones clave con el colectivo Corazón Naranja -vital en la atención a migrantes en el CATE- y con trabajadores de la Radio Televisión Canaria (RTVC). Estos encuentros subrayan que la crisis en El Hierro no es solo de infraestructuras, sino de estabilidad laboral y de gestión de recursos humanos en servicios esenciales. En Bruselas, el cumplimiento de los estándares de acogida y la independencia de los medios públicos son indicadores de calidad democrática que el PSOE busca poner sobre la mesa parlamentaria.
Finalmente, Sebastián Franquis anunció que el Grupo Socialista llevará esta batería de quejas al Parlamento de Canarias mediante Proposiciones No de Ley y preguntas directas al Ejecutivo. El objetivo es forzar una rectificación en el nuevo periodo de sesiones que permita rescatar inversiones clave antes del verano. En un contexto donde la UE vigila con lupa la ejecución de los fondos de recuperación y cohesión, el «caso de El Hierro» podría convertirse en el primer gran test de estrés para la política territorial del Gobierno de Canarias en este 2026.
Noticia escrita por Pedro Marrero. Editado y verificado por Gara Vega. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.














