
La tregua técnica que intentó imponer la consejera de Sanidad, Esther Monzón, en el Parlamento de Canarias se ha roto abruptamente. Lo que comenzó como una exposición de inversiones en el Hospital Universitario de Canarias (HUC) ha derivado en un crudo enfrentamiento dialéctico tras la intervención del portavoz socialista, Miguel Ángel Pérez del Pino, quien ha denunciado que el Gobierno regional está «manipulando de forma sistemática y organizada» los datos oficiales. Según el principal partido de la oposición, el Ejecutivo de CC-PP ha construido un «trampantojo estadístico» con el único fin de maquillar una realidad que la ciudadanía padece «cada día con más intensidad».
El núcleo de la denuncia socialista reside en la inconsistencia de las comparaciones temporales utilizadas por el Servicio Canario de la Salud (SCS), calificándolas de «batiburrillo pensado para despistar». Pérez del Pino cuestionó frontalmente el discurso oficial de mejora, asegurando que dicha evolución positiva «no existe en la calle ni en los hospitales». «¿De qué mejora nos habla? ¿De la que los ciudadanos no ven y padecen cada día peor?», preguntó de forma retórica a la consejera, señalando que la percepción social dista mucho de los informes presentados en la Cámara.
La sospecha de manipulación cobra fuerza al analizar los datos «hospital por hospital». Mientras la Lista de Espera Quirúrgica (LEQ) aumenta en centros como el Insular de Gran Canaria o el Hospital de Fuerteventura, el HUC de Tenerife registra un descenso de 2.814 pacientes que, para el PSOE, resulta «absolutamente anómalo». Pérez del Pino advirtió que si se elimina el peso estadístico del HUC del cómputo total, la lista de espera en Canarias habría aumentado realmente en cerca de 2.000 personas en el último año. «La supuesta tendencia a la baja solo existe por los datos del HUC», subrayó, alertando sobre el riesgo de una distorsión intencionada de la tendencia global.
El portavoz socialista puso el foco en un mecanismo técnico específico: el uso de la Lista de Espera no Estructural. Según su denuncia, Sanidad estaría reduciendo artificialmente los tiempos de demora «sacando pacientes de la lista estructural sin operarlos realmente«, un movimiento administrativo que permitiría presentar balances positivos. Esta situación se repetiría en las consultas externas, donde un solo hospital, el Doctor Negrín, concentra el 93% de toda la reducción registrada en el archipiélago, una cifra que el PSOE considera incoherente con el incremento de pacientes que siguen pendientes de una intervención quirúrgica.
Finalmente, el debate puso de relieve la creciente brecha de desigualdad entre islas, con demoras que en algunos hospitales insulares llegan a triplicarse. Pérez del Pino cerró su intervención con una crítica feroz a la falta de transparencia del Gobierno y a la eficacia de su gestión, recordando que en el HUC hay pacientes esperando hasta 259 días para ser intervenidos. «Lo único que ha mejorado desde que gobiernan CC y PP son los beneficios de las clínicas privadas«, concluyó, dejando en el aire la pregunta de si el actual modelo sanitario está priorizando la estadística sobre la salud real de sus ciudadanos.













