
El Plan Estratégico de Infraestructuras Educativas de Canarias (PEIE-2024/35) celebró en 2025 su primer aniversario desde su puesta en marcha oficial, consolidándose como una de las principales apuestas del Gobierno regional para dar respuesta estructural a los retos demográficos y urbanos del Archipiélago. Nacido con la ambición de modernizar, ampliar y equilibrar la red educativa pública en todas las islas, el plan ya muestra avances tangibles y plantea metas ambiciosas para 2026, en un contexto de fuerte presión social sobre la escolarización, la calidad de la enseñanza y la cohesión territorial.
Durante sus primer año y medio, el PEIE no ha sido solo un documento estratégico, sino un instrumento operativo con proyectos con obras finalizadas, en ejecución y en fase de planificación avanzada. A lo largo de 2025 se han registrado logros significativos, entre los que destacan:
- Finalización de ocho actuaciones en centros educativos de Granadilla de Abona, Arona, Arafo y Fasnia, que han ampliado espacios docentes, comedores y zonas deportivas con una inversión conjunta cercana a los 8 millones de euros.
- La apertura del nuevo Centro Integrado de Formación Profesional (CIFP) de Adeje, un proyecto emblemático financiado con fondos autonómicos y comunitarios, que opera desde septiembre de 2024 como nodo de FP adaptado a las demandas productivas del sur de Tenerife.
- Proyectos en ejecución en Las Chafiras, Adeje y Granadilla de Abona, con la construcción de nuevos centros y ampliaciones relevantes que suman más de 13,7 millones de euros comprometidos en 2025.
- Siete nuevas actuaciones en fase de redacción, incluidas ampliaciones en Tjoco Bajo (Adeje), San Isidro (Granadilla) y Arico, entre otros, con una previsión de inversión cercana a los 32 millones de euros.
El balance de este primer año refleja un funcionamiento operativo del PEIE que supera lo meramente conceptual: la infraestructura educativa ha pasado de ser un problema recurrente a convertirse en un campo de intervención con impacto real en la comunidad educativa y en la vida cotidiana de las familias.
Objetivos ampliados y financiación reforzada
El plan estratégico, dirigido desde la Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes y articulado a través de la Dirección General de Infraestructuras y Equipamientos, se apoya en una arquitectura de financiación diversificada. Además de recursos propios del Gobierno de Canarias, el PEIE se nutre de fondos Feder de la Unión Europea, convenios con administraciones locales y el Plan Especial de Empleo de Canarias -en total, 235 millones de euros-, lo que ha permitido consolidar intervenciones con mayor impacto territorial.
Tras su primera actualización, el plan incorpora nuevas actuaciones en municipios como Guía de Isora, Güímar y Fasnia, reflejando también la capacidad del dispositivo para adaptarse a necesidades emergentes y prioridades locales. El incremento de la inversión, que supera los 84,2 millones de euros frente a los cerca de 77,7 millones previstos inicialmente, evidencia un compromiso presupuestario creciente con la educación como motor de cohesión social y desarrollo regional.
Proyecciones para 2026: aceleración y consolidación
De cara a 2026, el PEIE mantiene una agenda exigente y centrada en tres grandes objetivos:
- Consolidar la creación de nuevos centros educativos públicos y completar ampliaciones estratégicas en zonas con presión demográfica alta, especialmente en el sur de Tenerife y en áreas periurbanas de Gran Canaria.
- Mejorar la calidad de la infraestructura existente, incorporando criterios de sostenibilidad, accesibilidad y eficiencia energética, alineados con las políticas de transición ecológica y los compromisos europeos de construcción sostenible.
- Aumentar la coordinación con los ayuntamientos y cabildos para asegurar que las intervenciones no solo respondan a las necesidades educativas, sino también al planeamiento urbano y a las estrategias locales de desarrollo.
El año entrante también será clave para acelerar la fase de ejecución de proyectos que actualmente están en redacción y llevarlos a obra, con especial atención a centros que reflejan mayores déficits de espacio escolar y servicios complementarios.
Impacto social y perspectivas
Más allá de los números y las obras, el Plan Estratégico de Infraestructuras Educativas de Canarias empieza a tener un impacto medible: reducción de la saturación en aulas clave, respuesta a la demanda de plazas en zonas de crecimiento demográfico y mejora de la experiencia educativa con instalaciones más amplias y funcionales. En términos políticos, el plan se ha convertido en un referente de consenso institucional y en un elemento estabilizador frente a los ciclos de presión demográfica y movilidad.
Al cumplirse su primer año, el PEIE muestra que una política estratégica de largo plazo puede articular recursos, proyectos y objetivos sociales sin perder impulso operativo. 2026 entra así en la hoja de ruta como un año de consolidación y ejecución acelerada, con la mirada puesta en transformar infraestructuras en oportunidades de aprendizaje y cohesión para toda la comunidad canaria.














