
No es nada del otro mundo pero es: Buscar liarla con Madrid para que en las elecciones de 2027 tener algo con lo que confrontar. Tras la caída de llegada de cayucos desde África occidental, que se ha comido más de dos años de legislatura, toca el turno de la suela de tinta de calamar. ¿Y el PP? A lo suyo.
El pleno del Parlamento de Canarias ha bendecido esta última semana de febrero de 2026 la estrategia del presidente de Canarias, Fernando Clavijo, para presionar a Madrid, aprobando con los votos del bloque de gobierno (CC, PP, ASG y AHI) , nadie del PSOE y NC, el documento base del denominado ‘Decreto Canarias’. La Cámara autonómica ha certificado así que las islas atraviesan una situación de necesidad extraordinaria y urgente provocada por un cóctel crítico de factores que van desde la parálisis presupuestaria del Estado hasta la asfixia que generan las emergencias migratoria, habitacional y energética. Con este mandato parlamentario bajo el brazo, el Ejecutivo regional buscará ahora sentar al Gobierno de España a negociar un Real Decreto-Ley que garantice los recursos que el archipiélago considera vitales para su supervivencia diaria.
La votación ha servido para retratar las fracturas y estrategias de cada formación ante el actual tablero político. Mientras los socios del pacto de gobierno cerraron filas en torno a Clavijo para proyectar una imagen de unidad canaria, el PSOE optó por una abstención táctica que le permite no votar en contra de las demandas de las islas sin tener que aplaudir un texto que señala directamente a la gestión de Pedro Sánchez como parte del problema. En el extremo opuesto, Nueva Canarias y Vox coincidieron en el ‘no’ por razones bien distintas: los nacionalistas de izquierda ven en el decreto una mera herramienta de propaganda electoral, mientras que Vox recrimina al Gobierno regional que pida más dinero a Madrid sin aplicar antes políticas de austeridad y autocrítica en su propia gestión.
El núcleo de la resolución aprobada es un alegato contra el trato que recibe Canarias por su condición de Región Ultraperiférica, subrayando que no se están reclamando privilegios, sino simplemente justicia y el cumplimiento de los compromisos legales vinculados al Régimen Económico y Fiscal (REF). El Parlamento subraya que la ausencia de unos Presupuestos Generales del Estado y el retraso en partidas de dinero ya comprometidas están castigando el bienestar de los ciudadanos. Al elevar el tono y declarar emergencias en ámbitos tan sensibles como el agua, la energía o la tecnología, el legislativo autonómico construye un muro de protección legal para exigir un trato diferenciado y urgente en las Cortes Generales.
Más allá del choque con el Estado, el acuerdo parlamentario también incluye un mandato interno para que el Gobierno de Canarias no actúe en solitario en el desarrollo de estas medidas. Se ha instado a Fernando Clavijo a que cuente con los sectores sociales, económicos e institucionales de las islas para concretar cómo se materializarán las soluciones a la crisis de vivienda o al reto demográfico. Esta apertura busca dotar al decreto de una legitimidad social que vaya más allá de las paredes del Parlamento, intentando que el Decreto Canarias se convierta en una reclamación de toda la sociedad civil frente a lo que consideran un desdén sistemático por parte de las instituciones centrales.
En definitiva, la jornada parlamentaria refuerza la figura del presidente canario en su pulso con la Moncloa, al convertir una propuesta del Ejecutivo en un mandato oficial de la Cámara. El rechazo a las propuestas de la oposición, que pedían desde un mayor enfoque en las alianzas internacionales con otras regiones ultraperiféricas hasta una mayor ejecución de las competencias ya transferidas, deja claro que el actual Gobierno canario prefiere centrar todas sus energías en la confrontación directa por la financiación y el respeto a sus fueros. La pelota queda ahora en el tejado de Madrid, que deberá decidir si acepta el guante de la negociación o si ignora una resolución que cuenta con el respaldo mayoritario de los representantes de los canarios.














