
El frente ultraperiférico, también conocido como el ‘cartel del las RUP’, no es solo una alianza de cortesía; es una estrategia de supervivencia ante la propuesta de la Comisión Europea de Von der Leyen de unificar fondos bajo un control estatal. Los que se dedican al negocio agrario de Madeira y Azores comparten con Canarias la dependencia absoluta de instrumentos como el Posei y la compensación de sobrecostes pesqueros, los cuales están ahora en el punto de mira para ser diluidos en los futuros Planes de Colaboración Nacional. Para las islas portuguesas, excelentes en la gestión de fondos de la UE, perder la autonomía sobre estos fondos significa que las decisiones sobre sus vacas o sus atuneros se tomarán en Lisboa o Madrid, ignorando el peso de la proximidad de los funcionarios e Interventores de gasto.
La defensa del Posei es el eje central de este frente común. Canarias ha sido la más audaz al solicitar formalmente que la ficha financiera se duplique hasta los 3.752 millones de euros para el periodo 2028-2034, una cifra que busca consolidar el incremento de costes acumulado desde 2013. Madeira y Azores se han sumado a este clamor, rechazando frontalmente que este programa deje de ser un instrumento autónomo europeo para convertirse en una partida más dentro de los presupuestos nacionales. Las tres regiones coinciden: si el Posei se renacionaliza, se rompe el principio de equidad que permite a un agricultor de La Palma o de San Miguel competir en el mercado continental.
El pulso por los 46 euros por habitante
En el ámbito de la Política de Cohesión, las regiones de la Macaronesia han pactado una cifra técnica que pretenden convertir en ley: 46 euros por habitante. Esta cifra no es aleatoria; resulta de aplicar un deflactor del 2% anual a los 40 euros que se fijaron en el actual periodo 2021-2027. Con esta actualización, Canarias proyecta una necesidad de 773 millones de euros adicionales en los fondos Feder y FSE+. Madeira y Azores respaldan este cálculo para evitar que la inflación devore el poder adquisitivo de las ayudas europeas destinadas a infraestructuras y servicios públicos básicos.
Pesca: contra el olvido del sector marítimo
El sector pesquero es otro punto de fricción donde el frente común es granítico. Las regiones ultraperiféricas exigen que la compensación por sobrecostes en la comercialización de productos pesqueros pase de los 88 millones actuales a un mínimo de 101 millones de euros. El documento oficial de Canarias subraya que la propuesta de la Comisión crea una incertidumbre considerable para un cartel «vulnerable». Al igual que en la agricultura, Madeira y Azores ven con temor que la desaparición de una dotación financiera específica les deje a merced de las prioridades de pesca de sus respectivos gobiernos centrales.
Un mensaje directo a la Berlaymont
A través de la Conferencia de Presidentes de las Regiones Ultraperiféricas, estas islas han enviado un mensaje nítido a la Comisión: el Artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la UE no es una sugerencia, es un mandato constitucional que obliga a la Unión a proteger su desarrollo diferenciado. La alianza busca ahora que el Parlamento Europeo y el Comité de las Regiones bloqueen la creación del Fondo Único si este no incluye salvaguardas que garanticen capítulos regionales obligatorios y presupuestos blindados para las RUP. Si Bruselas no cede, el laboratorio atlántico.
Noticia escrita por Pedro Marrero. Editado y verificado por Gara Vega H. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.














