
La reparación de la carretera LZ-703, cerrada desde febrero de 2021 por un socavón en la zona de Los Hervideros, continúa sin avances concretos y con un fuerte impacto social y económico en El Golfo y el sur de Yaiza. Nueva Canarias–Bloque Canarista (NC-bc) ha llevado de nuevo este asunto al Parlamento de Canarias, denunciando que el Cabildo de Lanzarote no ha solicitado aún el informe de impacto ambiental obligatorio, un trámite imprescindible para poder ejecutar las obras.
La denuncia fue formulada por el diputado por Lanzarote y La Graciosa, Yone Caraballo, quien exigió explicaciones al consejero de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias durante un debate parlamentario. En su respuesta, el propio consejero confirmó que dicho informe ambiental no ha sido solicitado, lo que impide avanzar en la tramitación administrativa del proyecto y prolonga indefinidamente el cierre de la vía.
Caraballo criticó la falta de transparencia en el proceso y recordó que, una vez presentado el proyecto definitivo, se había prometido el inicio inmediato de los trámites. “Se nos anunció que, con el proyecto definitivo sobre la mesa, se iniciarían de inmediato los trámites para la obtención de los permisos sectoriales y medioambientales, pero diez meses después seguimos sin conocer en qué punto se encuentran esos informes vinculantes”, afirmó.

El prolongado cierre de la LZ-703 está teniendo un impacto directo en la vida cotidiana y en la economía de El Golfo, una localidad que depende en gran medida del turismo, la restauración y la actividad pesquera, así como en el conjunto del sur de Yaiza, donde los desvíos y el aumento de los tiempos de desplazamiento afectan a residentes, trabajadores y visitantes. La vía es considerada clave para la conectividad de esta zona del litoral occidental de Lanzarote.
Durante su intervención, Caraballo repasó la cronología de una obra marcada por retrasos. Tras la aparición del socavón en 2021 y el rechazo inicial de Costas a las primeras propuestas, no fue hasta julio de 2023 cuando el Cabildo anunció la redacción de un nuevo proyecto. En diciembre se estimó una inversión de unos 4 millones de euros, que finalmente se elevó a más de 7 millones en el proyecto definitivo elaborado por Tragsa y entregado en febrero de 2025.
A pesar de contar con ese documento desde hace meses, NC-bc denuncia que no se han activado los permisos sectoriales ni medioambientales necesarios para avanzar. “Han pasado casi cuatro años desde la aparición del socavón y los vecinos siguen preguntándose cuál es el misterio que esconde esta obra interminable”, señaló Caraballo, en referencia a la falta de explicaciones claras sobre los continuos retrasos.
La formación canarista reclamó responsabilidades políticas al Cabildo de Lanzarote y exigió una actuación inmediata para desbloquear una infraestructura que consideran esencial para la cohesión territorial y el desarrollo económico del sur de la isla. Mientras tanto, El Golfo y Yaiza continúan esperando una solución que permita recuperar una carretera clave y poner fin a una situación que se ha cronificado sin respuestas claras.














