
El Gobierno de Canarias ha despejado cualquier duda sobre su estrategia de apoyo a la mujer en el sector primario: no existen ayudas directas. En una respuesta parlamentaria a Casimiro Curbelo (ASG), la Consejería de Agricultura admite que no hay convocadas subvenciones específicas para este colectivo. En su lugar, la administración fía la reducción de la brecha de género a un sistema de «puntuación adicional» en convocatorias generales, convirtiendo la lucha por la igualdad en una mera cuestión de baremos burocráticos.
Este enfoque se traduce en medidas que, aunque bienintencionadas, resultan testimoniales ante la magnitud del reto demográfico y laboral en el campo. Por ejemplo, en el acceso a las plazas de residencia de las Escuelas de Capacitación Agraria, la condición de ser mujer en el mundo rural solo concede un punto más en la baremación. Esta política de migajas técnicas se repite en otras líneas, donde la mujer debe competir en igualdad de condiciones técnicas, esperando que ese mínimo margen de discriminación positiva sea suficiente para compensar siglos de invisibilidad.
Millones para jóvenes, migajas para el género
El contraste de cifras es especialmente revelador cuando se analiza el relevo generacional. El Gobierno dispone de una partida de 1.250.000 euros anuales hasta 2028 para el establecimiento de jóvenes agricultores en ganadería. En estas ayudas, que pueden alcanzar los 100.000 euros por beneficiario, el factor género vuelve a diluirse en la categoría general de ‘persona joven’, perdiendo la oportunidad de crear incentivos económicos potentes que atraigan específicamente al talento femenino hacia la soberanía alimentaria.
En conclusión, la respuesta del Ejecutivo revela una Canarias que prefiere la gestión transversal de la perspectiva de género antes que la inversión directa. El apoyo se dispersa en iniciativas como ‘Emprende Rural La Gomera o en ayudas indirectas del POSEI para queserías artesanales y miel de abeja negra. Mientras la ley siga hablando de «puntos adicionales» en lugar de «fondos reservados», la mujer rural canaria seguirá siendo una invitada secundaria en una administración que reconoce el problema pero se resiste a presupuestar la solución.
Noticia escrita por Pedro Marrero. Editado y verificado por Gara Vega. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.














