
Los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma de Canarias para 2026 consolidan una línea estratégica que el Gobierno autonómico viene defendiendo en el Parlamento desde hace varias legislaturas: un enfoque transversal, orientado a resultados y alineado con los objetivos de la Agenda Canaria 2030 de Desarrollo Sostenible. Un planteamiento que sitúa a las cuentas públicas no solo como un instrumento financiero, sino como una herramienta de planificación y evaluación de las políticas públicas.
Al igual que en ejercicios anteriores, el proyecto presupuestario mantiene su coherencia con la Agenda Canaria 2030, la hoja de ruta aprobada por el Parlamento de Canarias para adaptar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas a la realidad del Archipiélago. Esta agenda articula cinco grandes ejes: sostenibilidad ambiental, cohesión social, igualdad, diversificación económica y buen gobierno, todos ellos presentes de forma transversal en las políticas financiadas en 2026.
Según los datos manejados en sede parlamentaria, más del 80% de los programas presupuestarios guardan una relación directa con al menos uno de los ODS priorizados por Canarias, especialmente los vinculados a la lucha contra la pobreza y la exclusión, la acción por el clima, la salud y el empleo digno. El Ejecutivo defiende que esta alineación permite evaluar el impacto real del gasto público más allá de la mera ejecución contable.
Los presupuestos de 2026 profundizan además en la dirección por objetivos (DPO) y en la presupuestación orientada a resultados (POR), dos enfoques que han sido objeto de seguimiento por parte del Parlamento. El objetivo es vincular cada programa de gasto a indicadores medibles, facilitando una rendición efectiva de resultados durante la ejecución presupuestaria.
Este modelo pretende responder a una de las críticas recurrentes formuladas en la Cámara autonómica: la dificultad para evaluar si el gasto público se traduce en mejoras tangibles para la ciudadanía. Con la POR, el Gobierno se compromete a reforzar la transparencia y a facilitar el control parlamentario, especialmente en áreas clave como sanidad, educación, transición ecológica y políticas sociales.
Sostenibilidad y cohesión en el centro del debate
En el marco de la Agenda Canaria 2030, los presupuestos priorizan políticas vinculadas a la transición energética, la economía circular, la protección del territorio y la reducción de desigualdades, aspectos que han protagonizado numerosos debates parlamentarios. Canarias, como región ultraperiférica, ha defendido en foros autonómicos y europeos la necesidad de adaptar los objetivos de sostenibilidad a sus singularidades geográficas y económicas.
El Ejecutivo subraya que el enfoque transversal permite que estos objetivos no queden relegados a áreas concretas, sino que impregnen el conjunto de las políticas públicas, desde la fiscalidad hasta la inversión en infraestructuras.
Un presupuesto bajo escrutinio parlamentario
La alineación con la Agenda Canaria 2030 no evita, sin embargo, el escrutinio político. En el Parlamento, algunos grupos han advertido de que la orientación a resultados exige indicadores claros y comparables, así como una evaluación periódica que permita corregir desviaciones. Otros reclaman que el enfoque sostenible se traduzca en mayor ambición presupuestaria en ámbitos como la vivienda, el empleo verde o la lucha contra la pobreza.
Con los Presupuestos de 2026, el Gobierno canario refuerza su apuesta por un modelo de gestión pública alineado con los compromisos de desarrollo sostenible y con una mayor cultura de evaluación. La tramitación parlamentaria determinará ahora si este enfoque se percibe como un avance real en la forma de hacer política presupuestaria o como un marco aún pendiente de consolidación efectiva.














