
El Gobierno de Canarias ha dado respuesta a la pregunta planteada por el diputado popular Juan Manuel García Casañas sobre las medidas que se adoptarán para evitar el impacto negativo que la crisis migratoria pueda tener en el principal motor económico del archipiélago. En su contestación, el Ejecutivo subraya que las Islas cuentan con una experiencia contrastada para transformar situaciones difíciles en oportunidades de desarrollo.
En su respuesta oficial, el Gobierno destaca que «Canarias ha demostrado tener una gran capacidad para transformar los retos en oportunidades. La coyuntura migratoria actual se conforma, sin duda, como un drama humanitario, que Canarias afronta con compromiso y determinación pero que precisa el concurso de todas las administraciones públicas». Asimismo, recalca que la inmigración regulada puede convertirse en un elemento positivo para el sector turístico, ya que «va a permitir a Canarias contar con personas que puedan integrase en todo el ecosistema formativo turístico y así les permita integrarse en el mercado laboral, que ahora sufre un déficit de personal en distintas áreas y sectores del sector servicios».
Entre las acciones concretas, el Gobierno detalla un sistema de seguimiento permanente de la conversación digital, diseñado para detectar cualquier posible deterioro de la imagen turística debido a la crisis migratoria. En este sentido, señala que «desde Turismo de Islas Canarias se lleva a cabo una monitorización permanente de la conversación digital, tanto en medios de comunicación como en redes sociales, con especial atención a todo lo relacionado con la migración y su posible efecto en la imagen de Canarias y de cada isla». Este mecanismo, explican, permite reaccionar con rapidez ante picos de atención mediática o negatividad, ajustando la comunicación y reforzando los valores diferenciales del destino -seguridad, sostenibilidad, tranquilidad, autenticidad y naturaleza preservada-.
Finalmente, el Ejecutivo autonómico destaca que esta estrategia comunicativa no solo busca neutralizar posibles impactos inmediatos, sino cimentar un modelo turístico más fuerte y resiliente. «La estrategia de comunicación adoptada busca, en lo inmediato, neutralizar los posibles efectos negativos de la crisis migratoria sobre la imagen de Canarias, y al mismo tiempo, sienta las bases de un modelo turístico más sólido, diferenciado y resiliente para todas nuestras islas, apostando igualmente por la solidaridad y la integración», concluye el texto remitido al Parlamento.














