
El Parlamento de Canarias escenificó este viernes por mayoría política frente a la propuesta de la Comisión Europea sobre el Marco Financiero Plurianual (MFP) 2028-2034. Todos los grupos, salvo Vox en algunos apartados secundarios,cerraron filas con el Gobierno autonómico para rechazar un modelo presupuestario que, a juicio de la Cámara, pone en riesgo los fondos específicos de las regiones ultraperiféricas (RUP) y amenaza de forma directa al sector primario canario. Antes de comenzar, el Pleno guardó un minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario de Córdoba.
Durante el debate, el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, se mostró abiertamente “alarmado” ante la intención de Bruselas de centralizar los fondos europeos y diluir los instrumentos específicos de las RUP en planes nacionales. Una preocupación que encontró respaldo incluso en la oposición, con el portavoz socialista Sebastián Franquis garantizando que tanto el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, como los socialistas españoles y europeos respaldarán la posición de Canarias.
Tras el debate, el Pleno aprobó una propuesta de resolución consensuada por todos los grupos excepto Vox. El texto salió adelante por unanimidad en su parte sustancial, la relativa a la defensa de los fondos europeos para Canarias, aunque los puntos vinculados a la Agenda 2030 y al Pacto Verde Europeo no contaron con el apoyo del partido de extrema derecha.
El Posei, en el centro de la batalla
En su intervención, Clavijo recordó que el actual marco financiero supone para Canarias 1.876 millones de euros del Posei, 88 millones para el sector pesquero y 673 millones en políticas de cohesión a través del Feder y el Fondo Social Europeo. Frente a la nueva propuesta comunitaria, el Ejecutivo canario plantea duplicar la ficha del Posei hasta los 3.752 millones, elevar la compensación pesquera a 101 millones y aumentar los fondos de cohesión hasta los 773 millones de euros, unos 40 euros por habitante.
El presidente insistió en que el nuevo marco debe garantizar la cohesión económica, social y territorial, respetando las singularidades y compensando las debilidades estructurales de las RUP, tal y como establece el artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la UE.
Temor a quedar “a la voluntad del Gobierno de turno”
Otra de las líneas rojas marcadas por Canarias es la obligatoriedad de la cofinanciación de los proyectos RUP y la exigencia de que los Estados miembros incluyan políticas específicas para estas regiones, evitando que su financiación quede “a la voluntad del Gobierno de turno”.
También se reclama un refuerzo de los fondos destinados a la inmigración y que la Unión Europea tenga en cuenta a las regiones ultraperiféricas en los planes de cooperación exterior. “Esto es lo que nos estamos jugando en esta negociación”, advirtió Clavijo, subrayando que no siente “preocupación”, sino “alarma”, ante el historial del Gobierno de España en el trato a las singularidades canarias.
El presidente confió en que la unidad de Canarias y del conjunto de las RUP permita que España, Francia y Portugal veten el marco financiero en el Consejo Europeo previsto para marzo si no se atienden estas demandas.
Apoyos, advertencias y matices
Desde el PSOE, Sebastián Franquis coincidió en que “Canarias se siente más amenazada que nunca” y recordó que la propuesta nace de una Comisión Europea con mayoría conservadora, por lo que instó a Clavijo a buscar el respaldo del PP y de Alberto Núñez Feijóo. “El apoyo socialista está garantizado”, aseguró, reclamando responsabilidad, diálogo y lealtad institucional.
Nueva Canarias, a través de Esther González, respaldó la posición del Gobierno autonómico, defendiendo que Canarias no puede quedar diluida en programas pensados para realidades continentales, aunque llamó a negociar con realismo: “La avaricia puede romper el saco”.
Desde Vox, Nicasio Galván mostró su apoyo a la defensa de los fondos, aunque introdujo su discurso habitual contra la Agenda 2030 y reclamó aprovechar los recursos naturales del Archipiélago.
Por parte de los grupos que sustentan al Ejecutivo, David Toledo (CC) subrayó que está en manos del Gobierno de España “no dar la espalda a los intereses de los canarios”, mientras que Fernando Enseñat (PP) advirtió de que, si Canarias no es escuchada, España debería vetar el acuerdo, aunque puso en duda la fiabilidad del Ejecutivo de Pedro Sánchez.
ASG, con Jesús Ramos Chinea, cerró filas con el Gobierno de Canarias y defendió la unidad política como herramienta clave para afrontar una negociación que marcará el futuro económico y social del Archipiélago en la próxima década.
Noticia escrita por Pedro Marrero. Editado y verificado por Gara Vega. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.














