
El Gobierno de Canarias ha anunciado la concesión de una línea de subvención directa y extraordinaria por valor de 884.138,29 euros destinada al mantenimiento de la actividad pesquera de los armadores de embarcaciones atuneras cañeras con base en el Archipiélago. El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, Narvay Quintero, anunció esta medida durante un acto celebrado este jueves en la Dársena Pesquera de Santa Cruz de Tenerife.
De esta medida se beneficiarán 40 buques. El objetivo es compensar las pérdidas económicas por la drástica disminución de la actividad extractiva. Según explicó el consejero, esta situación no responde a la gestión de los armadores, sino a factores ambientales y biológicos ajenos a su control, como la variación de las corrientes oceánicas, el aumento de la temperatura del agua y los desplazamientos atípicos de los cardúmenes de túnidos.
Para trasladar el alcance de esta ayuda y analizar la situación del sector, Quintero mantuvo una reunión con representantes de las principales cofradías y asociaciones pesqueras de Canarias, acompañado por el viceconsejero del Sector Primario, Eduardo García, y el director general de Pesca, Esteban Reyes. En el encuentro participaron, entre otros, el portavoz de la Federación Regional de Cofradías de Pescadores de Canarias, David Pavón, así como representantes de cofradías y organizaciones vinculadas a la pesca del atún en distintas islas.
Durante su intervención, el consejero subrayó que, pese a la reducción de capturas, los buques han tenido que seguir asumiendo costes estructurales y operativos ineludibles, como combustible, mantenimiento, seguros, tripulación y otros gastos generales. «Esta situación ha generado desequilibrios económicos y tensiones de liquidez que comprometen seriamente la viabilidad de la actividad», advirtió Quintero.
El responsable autonómico explicó que el calentamiento de las aguas está alterando las rutas migratorias de los túnidos, especialmente del atún rojo, que en los últimos dos años ha intensificado su paso por zonas como Azores y Madeira, donde incluso se han producido excedentes de cuota. No obstante, de cara a la campaña de 2026, señaló que este invierno se ha registrado un descenso de la temperatura del agua en Canarias, lo que abre la expectativa de que el atún vuelva a transitar por aguas del Archipiélago.
Los datos de la campaña de 2025 reflejan la magnitud del problema: las capturas se limitaron a 123 toneladas de las 568 asignadas a la flota canaria, cifra que incluye 30 toneladas adicionales procedentes de una transferencia de cuota entre Islandia y la Unión Europea. Esta reducción extraordinaria ha tenido un impacto económico directo y muy significativo en las embarcaciones dedicadas a la modalidad de atuneros cañeros.
Quintero detalló que las pérdidas de algunas embarcaciones, con tripulaciones de entre ocho y catorce personas, han superado el 50% de los ingresos habituales, lo que ha llevado a varios armadores -de una flota que supera el medio centenar de buques- a plantearse el abandono de la actividad. Ante este escenario, el consejero trasladó al sector otras posibles medidas de apoyo, como las gestiones con el Ministerio para adelantar el inicio de la temporada de pesca del atún rojo al 20 de enero y propuestas para optimizar el uso de la cuota disponible entre todos los barcos autorizados en Canarias.
Con esta línea extraordinaria, el Ejecutivo canario busca dar oxígeno a un sector estratégico para la economía y la identidad del Archipiélago, preservando una modalidad de pesca tradicional y sostenible que atraviesa uno de los momentos más difíciles de las últimas décadas.














