Lanzarote se ha despertado este sábado sin luz. Un cero energético registrado a primera hora de la mañana dejó sin suministro eléctrico a unos 73.600 clientes en casi toda la isla y en La Graciosa, y obligó al Gobierno de Canarias a activar la situación de prealerta por la afección a servicios básicos.

Según ha detallado la Dirección General de Emergencias del Ejecutivo autonómico, el corte arrancó a las 05:44 horas en la subestación de Mácher, en Tías, y se extendió minutos después al resto del sistema. La única zona que mantuvo la corriente fue Playa Blanca, gracias a su conexión eléctrica con Fuerteventura.
Las maniobras de reposición comenzaron de inmediato y el servicio se fue recuperando por fases a lo largo de la mañana, hasta quedar restablecido en la isla.
Dos fallos en cuatro minutos
El apagón no fue fruto de una sola avería, sino de dos encadenadas. La primera incidencia se produjo en la red de 66 kilovoltios de la subestación de Mácher y dejó inicialmente sin luz a cerca de 51.700 clientes, según la información difundida por el Gobierno de Canarias.
Cuatro minutos más tarde, cuando ya se trabajaba para devolver la corriente, saltó un segundo fallo en las subestaciones de San Bartolomé y Punta Grande. Ese nuevo incidente provocó una pérdida de generación y amplió el corte hasta los aproximadamente 73.600 clientes afectados, lo que en la práctica supuso dejar sin electricidad a la mayor parte de la isla.
Prealerta desde las 07:15
Con buena parte de Lanzarote a oscuras, la Dirección General de Emergencias declaró a las 07:15 horas la prealerta del Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil de Canarias, el Plateca. Es el primer escalón del plan y sirve para poner en guardia a los servicios de emergencia y a las administraciones ante un riesgo que puede afectar a la población.
En el momento de esa declaración, el sistema seguía en plena recuperación progresiva y todavía quedaban unos 8.463 clientes pendientes de reponer, de acuerdo con los datos del Ejecutivo autonómico.
Recuperación por fases
La reposición del servicio se hizo de forma escalonada, conectando de nuevo la red por zonas a medida que se recuperaba la generación. A media mañana el suministro ya había vuelto a toda la isla, aunque las causas concretas de la doble incidencia en las subestaciones están pendientes de análisis.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la fragilidad de los sistemas eléctricos insulares, pequeños y aislados, en los que un fallo en un punto de la red puede arrastrar en cuestión de minutos a toda una isla. Lanzarote y Fuerteventura comparten un sistema conectado por un cable submarino, el mismo que esta madrugada permitió que Playa Blanca conservara la luz.














