El Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III) para el quinquenio 2027-2031 ha destapado una asimetría que el propio Gobierno de Canarias califica de desequilibrio: AENA destinará 375 millones de euros al aeropuerto de Tenerife Sur y apenas 219 millones al de Gran Canaria, una diferencia de 156 millones que se produce pese a que Gando cerró 2025 con 15,8 millones de pasajeros, récord histórico, y se sitúa como sexto aeropuerto de toda la red estatal en volumen de tráfico. La cifra global suena rotunda, 1.806 millones para el archipiélago, pero el reparto interno revela las prioridades de un operador cuyo 49% pertenece a accionistas privados y cuya junta de accionistas acaba de ratificar que no es jurídicamente viable modificar el modelo de propiedad y gestión de sus instalaciones. La pregunta que nadie formula en el BOC es por qué el aeropuerto con más operaciones anuales, 142.884 en 2025, recibe proporcionalmente menos inversión que aquel cuya remodelación integral, cifrada en 550 millones, ni siquiera cabe entera en este periodo regulatorio y deberá esperar al DORA IV.
El consejero Pablo Rodríguez ha presentado alegaciones reclamando un reparto más equilibrado y pidiendo que se concrete la integración ferroviaria tanto en Tenerife Sur como en Gran Canaria, un compromiso que aparece en los documentos de planificación pero que carece de calendario vinculante y de partida presupuestaria específica dentro del DORA III. La inversión prevista para Gando, 336 millones según la cifra revisada del Gobierno autonómico, se destinará a la renovación de pasarelas de embarque y a la adaptación de controles de seguridad con tecnología avanzada, actuaciones necesarias pero que no amplían capacidad real. Mientras tanto, el conjunto de los ocho aeropuertos canarios gestionó 54,7 millones de pasajeros en 2025, un crecimiento del 3,6% respecto a 2024, y las previsiones de AENA para 2026 apuntan a un incremento adicional del 1,3% que elevará el tráfico nacional a 326 millones. Canarias sigue siendo la gallina de los huevos de oro de la red aeroportuaria española, pero el pienso se lo lleva otra granja.














